Bióloga nicaragüense se graduó del Magíster en Medio Ambiente y Bioseguridad en Acuicultura de la UACh Sede Puerto Montt

El programa de Magíster en Medio Ambiente y Bioseguridad en Acuicultura de la Universidad Austral de Chile Sede Puerto Montt, graduó a una nueva profesional perteneciente a la promoción 2021.

Se trata de Lillian García Mendoza, quien es licenciada en Biología de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua. (UNAN-LEON).

La profesional presentó el Trabajo Final titulado “Evaluación de la eficiencia productiva del cultivo de camarón (Litopenaeus vannamei), en sistema semi-intensivo. Golfo de Fonseca, El viejo, Nicaragua”.

La investigación buscó analizar la eficiencia productiva en el cultivo semi-intensivo de camarón blanco (Litopenaeus vannamei) en la zona del Golfo de Fonseca, en un periodo de 15 años, entre 2006 a 2020.

Los objetivos generales de su Trabajo Final fueron:

● Identificar y estudiar las variables que afectan la eficiencia productiva en el sistema de cultivo semi-intensivo de L. vannamei en el Golfo de Fonseca.

● Evaluar los resultados de eficiencias productivas del cultivo de L. vannamei en el Golfo de Fonseca a lo largo de 15 años considerando el análisis de las variables que afectan dicha eficiencia

La Comisión Evaluadora estuvo integrada por la profesora externa Dra. Ana Farías Molina, del Instituto de Acuicultura de la UACh; y por los profesores evaluadores, Dr. Kurt Paschke La-Manna y MSc. Sandra Marín Arribas, del Instituto de Acuicultura de la Universidad Austral de Chile.

El profesor patrocinante Dr. Carlos Molinet Flores, Instituto de Acuicultura, estuvo presente en el examen con derecho a voz, pero sin participación en la evaluación: mientras que el Mg. Héctor Cárcamo Manríquez actuó como ministro de Fe.

“El Magíster en Medio Ambiente y Bioseguridad en Acuicultura cumplió con las expectativas que tenía sobre el plan de estudios. La calidad de la enseñanza de los académicos fue excelente, sobresaliendo varios académicos con la entrega y dedicación en la enseñanza”, indicó la profesional.

Agregando que este programa de estudio amplió su visión hacia la investigación de forma autodidacta, ya que le aportó las herramientas científicas necesarias en la actualidad.

“Con el conocimiento nuevo adquirido sobre la bioseguridad y el impacto de la acuicultura, en los tres ámbitos de la sostenibilidad (ambiental, social y económico), me siento preparada para enfrentar los retos de la industria en la que trabajé por muchos años”, concluyó.

● Sobre la investigación final

La acuicultura tiene una gran importancia económica, por lo que hacerla sostenible en el tiempo es sumamente necesario.

El objetivo del presente estudio fue evaluar la eficiencia productiva a través del análisis de tres variables de producción: peso cosecha g, rendimiento kg ha-1 y la razón de conversión alimenticia (FCR), en el cultivo semi-intensivo de Litopenaeus vannamei con una base de datos de 15 años (2006 al 2020) de una granja camaronera ubicada en el Golfo de Fonseca, El Viejo, Nicaragua.

Este análisis se realizó usando dos tipos de variables: i) las variables de estrategia productiva: tipo de ciclo de producción, total de alimento entregando (kg), zona de cultivo, densidad de siembra (pl’m2), peso inicial (g), días del ciclo de producción y ii) las variables ambientales: transparencia (cm), oxígeno disuelto (mg l-1) y la temperatura (°C).

Para el análisis de la información se aplicaron modelos de efectos mixtos y como efectos aleatorios se utilizaron las variables piscinas y años.

Los resultados mostraron que las variables que afectan la eficiencia productiva fueron el tipo de ciclo productivo (verano e invierno), el total de alimento entregado (kg), las zonas de producción, los días del ciclo productivo, el peso inicial (g) y la densidad de siembra (pl’m2).

Con respecto a las variables ambientales que afectaron la eficiencia productiva fueron: la transparencia media, 1er cuartil del oxígeno y su media, temperatura media y su 1er cuartil.

De acuerdo con los resultados y la conclusión obtenida de este estudio, se recomienda:

1) Bajar la densidad de siembra, por el tamaño de las piscinas en estudio (12.3 ha), lo que las hace difícil de manejar.

2) las piscinas que presentaron más bajos rendimientos, sembrarlas solo en el ciclo productivo de verano, lo que traería mayor disponibilidad de agua para las piscinas que presentan mejores rendimientos en el ciclo productivo de invierno.

Estas dos simples sugerencias aportarían a reducir el consumo de alimento artificial y el consumo de agua. Además, esto reduciría la huella de carbono y la contaminación causada por el nitrógeno y fósforo que se vierte en las piscinas por las heces del camarón y el alimentó no consumido reduciendo la eutroficación del recurso hídrico usado. Tercero hacer la evaluación de estas tres variables, (Peso de cosecha g, rendimiento kg ha-1 y Razón de conversión del alimento), una vez al año para mejorar los siguientes ciclos de producción.